Qué valoramos
- Exceso cutáneo y distribución del tejido adiposo
- Diástasis o alteraciones de la pared abdominal
- Estabilidad del peso y planes de embarazo
Cuerpo
Evaluación del exceso de piel, la pared abdominal y el contorno corporal. No es una intervención destinada a perder peso.
CuerpoAbdominoplastiaInformación médica general · Plan individualLa magnitud de la intervención condiciona ingreso, movilidad y reincorporación. Se explican riesgos como seroma, sangrado, infección, problemas de cicatrización, alteraciones de sensibilidad, trombosis, asimetrías y cirugía de revisión.
Esta información no permite establecer una indicación ni sustituye el consentimiento informado. La recomendación final se realiza después de la historia clínica y la exploración.
Información para pacientes
Atendemos a personas con piel sobrante tras embarazos o pérdidas importantes de peso, y a quienes presentan separación de los rectos abdominales. La piel sobrante puede afectar a la higiene, la ropa, el movimiento y la relación con el propio cuerpo.
La abdominoplastia y la liposucción remodelan el contorno; no son tratamientos para controlar el peso.
Exploramos piel, grasa, musculatura, diástasis, cicatrices y posibles hernias. En nuestra práctica se utiliza con frecuencia una prueba de imagen, habitualmente TAC, cuando forma parte de la planificación.
Cuando existe una hernia, coordinamos su tratamiento con cirugía general. No toda prominencia abdominal depende de grasa subcutánea ni se corrige con la misma intervención.
La miniabdominoplastia tiene una indicación más limitada: suele ser adecuada para un exceso moderado de piel inferior y una posición umbilical favorable. Puede evitar la cicatriz alrededor del ombligo, pero no corrige todos los problemas de una abdominoplastia completa.
Preferimos conservar la inserción del ombligo cuando es viable; la diástasis, las hernias, las cicatrices y la distribución de piel pueden exigir otra solución.
La separación de los rectos puede contribuir al abombamiento y a dificultades funcionales. Evaluamos el conjunto de la pared abdominal: no todos los síntomas tienen una relación demostrada con la diástasis.
La corrección debe respetar la capacidad del abdomen y la respiración. No siempre es prudente intentar alcanzar un vientre completamente plano.
El momento se individualiza según los cambios de peso y la recuperación tras el embarazo. Una historia de grandes fluctuaciones puede justificar un periodo más largo de estabilidad.
Si se prevén nuevos embarazos, solemos aconsejar posponer la reparación de la diástasis. Un embarazo posterior puede modificar el resultado; una revisión tiene límites propios por las cicatrices y tejidos disponibles.
La liposucción de flancos o espalda baja puede complementar el contorno. En nuestra práctica evitamos de forma habitual liposuccionar el colgajo abdominal que vamos a avanzar.
Cuando existe grasa anterior importante, podemos proponer procedimientos separados con tiempo de recuperación entre ellos.
Mostramos sobre tu piel el trazado bajo del abdomen y su prolongación lateral siguiendo los pliegues. La longitud depende del exceso cutáneo. Ocasionalmente se requiere un pequeño componente vertical.
Marcamos la piel que se retiraría para explicar qué estrías desaparecerán con ella y cuáles permanecerán o cambiarán de posición.
Información para pacientes
Habitualmente utilizamos anestesia general. La abdominoplastia suele requerir una noche de ingreso; en miniabdominoplastia puede realizarse hospital de día, con varias horas de observación antes de volver a casa.
Tomamos medidas antes de la cirugía para disponer de una faja adecuada. Suele utilizarse durante el primer mes, con variaciones individuales.
En abdominoplastia utilizamos drenajes habitualmente; en miniabdominoplastia se decide por caso. Se retiran según la cantidad de líquido y la evolución.
Al principio recomendamos dormir boca arriba, con el tronco algo elevado y las rodillas flexionadas. Puede indicarse caminar ligeramente inclinado durante unos días.
La movilización se inicia pronto con ayuda y autorización. El equipo indica cuándo adoptar una postura completamente erguida; no debes forzarla por ausencia de dolor.
No mojamos las heridas durante los primeros días. Las curas iniciales las realiza principalmente enfermería, con frecuencia dos veces por semana durante las dos primeras semanas.
Los productos tópicos y conformadores umbilicales se incorporan solo cuando el estado de la herida lo permite.
El trabajo de oficina puede retomarse aproximadamente en una o dos semanas; el físico suele necesitar cuatro a seis semanas, según las tareas. La conducción corta se introduce a menudo alrededor de la tercera semana y los trayectos prolongados más tarde.
Caminar desde el inicio y ejercicio muy suave de forma progresiva. Las cargas suelen reintroducirse alrededor del mes; el impacto se retrasa y requiere indicación expresa. Sin reparación de la pared abdominal podemos ser más flexibles.
Organiza ayuda para comidas y tareas exigentes, y para cuidar de niños o personas dependientes durante las primeras semanas. Autonomía personal no equivale a poder cuidar de otros.
Los viajes dependen de duración y evolución; tren y avión suelen posponerse unas dos semanas. Evita cargar equipaje. La actividad sexual se retoma según comodidad, heridas y dolor, sin presión abdominal.
La tirantez inicial suele disminuir. La zona inferior puede conservar una sensibilidad acartonada o diferente incluso a largo plazo.
En nuestra experiencia, alrededor del tercer mes suele apreciarse mejor el resultado, aunque hay una variabilidad importante y los tejidos siguen cambiando.
Valoramos el riesgo trombótico, habitualmente con la escala de Caprini, y decidimos si necesitas medias y medicación preventiva. La pauta analgésica y otros fármacos son individuales.
Tras las curas iniciales, el cirujano suele revisar a las tres o cuatro semanas y a los tres, nueve y doce meses. Fisioterapia y cuidados de cicatrices se ajustan durante la evolución.
La protección solar, la hidratación y los masajes se introducen cuando el equipo confirma que la herida lo permite. Las láminas o el gel de silicona se indican según la zona, la técnica y la evolución.
Los cuidados continúan hasta la maduración clínica de las cicatrices. No todas maduran al mismo tiempo, ni siquiera en una misma persona. Si aparece relieve, dureza, picor o una evolución desfavorable, valoramos tratamientos específicos.
Contacta si aparece dolor que aumenta, sangrado persistente, un cambio rápido de volumen, enrojecimiento o calor progresivos, fiebre, supuración, apertura de una herida o cualquier cambio que te preocupe. No necesitas decidir por tu cuenta si es una complicación: esa valoración corresponde al equipo.
El Institut Ruiz Castilla dispone de atención médica de guardia las 24 horas, los siete días de la semana. Los teléfonos médicos y de secretaría se facilitan en las instrucciones. Ante dificultad respiratoria, dolor torácico, desmayo o una urgencia evidente, busca atención urgente sin esperar a una visita programada.
Bibliografía global de este tema clínico, sin citas junto a cada frase. Las fuentes orientan la información general; el equipo del Institut Ruiz Castilla (IRC) adapta el tratamiento y el seguimiento a cada caso.
Revisión
Therapeutical Strategies to Prevent Abdominoplasty Complications: A Systematic Review.Camargo CP, Kasmirski JA, Valente MSVS et al. · Aesthetic plastic surgery · 2025 · DOI: 10.1007/s00266-024-04563-4
Revisión
Decreasing Seroma Incidence Following Abdominoplasty: A Systematic Review and Meta-Analysis of High-Quality Evidence.Liao CD, Zhao K, Nikkhahmanesh N et al. · Aesthetic surgery journal. Open forum · 2024 · DOI: 10.1093/asjof/ojae016
Guía o consenso
Evidence-based patient safety advisory: liposuction.Haeck PC, Swanson JA, Gutowski KA et al. · Plastic and reconstructive surgery · 2009 · DOI: 10.1097/prs.0b013e3181b52fcd
Comprobación bibliográfica: 28 de septiembre de 2026. Se conservan los títulos originales de las publicaciones.