Qué valoramos
- Tu historia clínica, tratamientos previos y preocupaciones.
- La anatomía, calidad de los tejidos y repercusión funcional.
- Tus expectativas y las alternativas razonables.
Cirugía reconstructiva
Cirugía oncoplástica y reconstrucción inmediata o diferida, con implantes o tejido propio y decisiones adaptadas a cada paciente.
Cirugía reconstructivaReconstrucción mamariaInformación médica general · Plan individualLa recuperación depende de la extensión del tratamiento, de tu salud y de la evolución de los tejidos. El equipo concreta las indicaciones y el seguimiento.
Esta información no permite establecer una indicación ni sustituye el consentimiento informado. La recomendación final se realiza después de la historia clínica y la exploración.
Información para pacientes
En IRC abordamos la reconstrucción mamaria junto con los especialistas responsables del cáncer. Tras una tumorectomía podemos remodelar la mama con técnicas oncoplásticas. Tras mastectomía ofrecemos alternativas inmediatas y diferidas.
Cuando la reconstrucción requiere un colgajo microquirúrgico, como el DIEP, coordinamos la valoración y el tratamiento con los cirujanos de IRC especializados en estas técnicas.
Ginecología y oncología valoran a la paciente y su caso se presenta en el comité de mama. El orden de las visitas puede variar.
Habitualmente la consulta reconstructiva se realiza cuando existe una orientación del plan oncológico, para integrar las alternativas y adaptarlas si aparecen nuevos hallazgos.
Información para pacientes
En Institut Ruiz Castilla trabajamos desde la escucha activa, la empatía y un trato cercano. Queremos conocer tus preocupaciones y ayudarte a comprender las opciones y cada etapa del proceso.
Entre los recursos disponibles está el coaching quirúrgico, que ofrece acompañamiento durante el recorrido y no sustituye la atención psicológica especializada. Oncología dispone de psicólogos y programas de apoyo; coordinamos estos recursos para evitar duplicidades y facilitar la continuidad de la atención.
Antes de operar valoramos el tabaco, el estado nutricional, el peso, las enfermedades previas y la medicación. Recomendamos dejar de fumar y revisamos si algún tratamiento puede ajustarse, siempre con el profesional responsable: no suspendas medicación por tu cuenta.
En una reconstrucción inmediata, los tiempos están condicionados por el tratamiento del cáncer. Si el riesgo reconstructivo es demasiado elevado, podemos recomendar una reconstrucción diferida y aprovechar ese periodo para mejorar las condiciones de salud. La cirugía oncológica necesaria sigue su planificación con el equipo de ginecología.
Recomendamos traer toda la documentación disponible relacionada con tu caso: informes oncológicos, de las cirugías previas y de anatomía patológica; pruebas de imagen, con sus informes y las propias imágenes cuando estén disponibles; información sobre los tratamientos recibidos y el plan de tratamiento previsto; y tarjetas identificativas de implantes, expansores y otros dispositivos implantados, aunque no estén relacionados directamente con la reconstrucción mamaria.
Si no dispones de todo, puedes acudir igualmente a la consulta. Los datos de contacto de los centros que te han tratado nos ayudarán a identificar dónde solicitar la información necesaria. Podemos orientarte para conseguirla o, cuando corresponda y con tu autorización, gestionar su solicitud.
El equipo de Institut Ruiz Castilla cuenta con profesionales que hablan varios idiomas. Si tienes versiones traducidas de los informes, conviene aportarlas. Cuando sea necesario, podemos recurrir al servicio de traducción del hospital para facilitar su valoración.
Información para pacientes
La localización de la lesión, el volumen a retirar y la forma de la mama condicionan el plan. Algunas zonas permiten técnicas similares a una elevación o reducción; otras requieren una redistribución más compleja. La prioridad es la extirpación necesaria.
No siempre. El resultado puede ser suficientemente parecido e incluso mejorar una asimetría previa. Si prevemos una diferencia relevante, explicamos las opciones de simetrización y sus cicatrices y recuperación.
No querer simetrización inicialmente no cierra la puerta a valorarla más adelante, cuando el tratamiento lo permita.

Información para pacientes
La indicación de una mastectomía reductora de riesgo corresponde al equipo de mama, genética, ginecología y oncología. Puede plantearse en ambas mamas o en la mama contralateral después de un cáncer, según el riesgo individual y las preferencias informadas de cada paciente.
En cirugía plástica explicamos las alternativas reconstructivas —implante directo, expansor o tejido propio— y valoramos si es posible conservar la areola y el pezón. La decisión depende también de la anatomía, los tratamientos previos y la calidad de los tejidos.
Es una intervención mayor e irreversible. Puede reducir de forma importante el riesgo de cáncer, pero no eliminarlo por completo. Por eso la decisión y el seguimiento permanecen integrados en el circuito especializado de mama.
Información para pacientes
La reconstrucción inmediata se inicia durante la mastectomía cuando el plan oncológico, los tejidos y la salud lo permiten y la paciente lo desea. Puede evitar una espera sin volumen mamario, pero no garantiza completar el proceso en una sola operación.
Puede ser adecuado diferir por razones médicas o por preferencia personal. No reconstruirse también es una opción válida, que explicamos sin dar por hecho que todas las mujeres desean lo mismo.
El tejido propio se integra y puede cambiar con el envejecimiento y el peso. Sin implante no existe una prótesis que recambiar, pero pueden ser necesarias revisiones. Obtenerlo deja cicatrices y posibles secuelas en la zona donante.
Los implantes evitan obtener tejido de otra zona cuando no se combinan con colgajos, pero requieren controles y pueden necesitar retirada o recambio. En casos seleccionados puede pasarse después a tejido propio.
La calidad de piel, cirugías previas, radioterapia, salud y preferencias condicionan la elección. Explicamos todas las alternativas que puedan beneficiar a cada paciente.
A veces planificamos un expansor desde el inicio. En otros casos, la prótesis es la opción prevista pero debe confirmarse el estado de los tejidos durante la cirugía.
Si no es seguro colocar la prótesis, podemos utilizar un expansor como primera etapa. No significa que la cirugía haya salido mal. Si tampoco es seguro el expansor, puede ser necesario posponer la reconstrucción.
El expansor es temporal. Se llena cuando la herida y los tejidos lo permiten, con un ritmo adaptado a tolerancia, evolución y circunstancias.
El momento de retirarlo depende de la adaptación del tejido, la salud y la coordinación con el calendario oncológico. Puede preceder a un implante o a tejido propio.
La mastectomía puede lesionar los nervios sensitivos. Pueden quedar zonas adormecidas o con una percepción diferente. Conservar la piel o la areola y el pezón no garantiza conservar su sensibilidad.
Puede haber recuperación con el tiempo, pero algunos cambios son permanentes. Recuperar forma y volumen no asegura recuperar las sensaciones previas.
No reconstruirse es una opción válida y personal. Explicamos qué aspecto puede esperarse según la anatomía y el tratamiento, así como las posibles ventajas de reducir el tiempo y la complejidad de la cirugía y de su recuperación.
Esta decisión puede reconsiderarse más adelante. La posibilidad y las opciones de una reconstrucción futura dependerán de la salud, de los tejidos y de los tratamientos recibidos; en algunos casos puede ser técnicamente más compleja.
Cuando cirugía plástica participa para adaptar el contorno o realizar el cierre, mantenemos el seguimiento quirúrgico correspondiente. Si no es necesaria nuestra intervención, el equipo de ginecología continúa la atención y puede volver a derivarte si deseas valorar una reconstrucción en el futuro.
Información para pacientes
En determinadas pacientes es posible conservar la piel de la mama, la areola y el pezón durante la mastectomía. La primera valoración corresponde al comité de mama, que estudia si esta opción es adecuada desde el punto de vista oncológico. El equipo explica los beneficios y las limitaciones de cada alternativa, teniendo siempre como prioridad el tratamiento del cáncer.
En la consulta de cirugía plástica completamos esta información: explicamos las cicatrices previstas, cómo pueden cicatrizar los tejidos y qué alternativas reconstructivas existen si es necesario retirar la areola y el pezón.
Aunque conservarlos sea oncológicamente adecuado, también debemos valorar su aporte de sangre después de la cirugía. Si este resulta insuficiente, pueden aparecer problemas de cicatrización o una pérdida parcial o total del tejido, denominada necrosis. El riesgo depende de la anatomía de la mama, los antecedentes y tratamientos previos, y de la técnica utilizada. Conservar su aspecto tampoco garantiza mantener su sensibilidad.
Antes de la intervención comentamos estas posibilidades y las alternativas disponibles. En ocasiones es necesario modificar el plan durante la cirugía o posteriormente, por los resultados del análisis de los tejidos o por su evolución. Si finalmente no pueden conservarse, pueden valorarse opciones de reconstrucción y micropigmentación.
| Qué puede ocurrir | Qué puede implicar |
|---|---|
| Alteración superficial de la piel | Puede recuperarse con curas y seguimiento, sin pérdida completa de la areola o el pezón. |
| Pérdida parcial de tejido | Puede requerir curas prolongadas o retirar el tejido que no ha sobrevivido; en ocasiones se plantea una corrección posterior. |
| Pérdida completa | Puede ser necesario retirar la estructura afectada y valorar su reconstrucción más adelante. |
| Hallazgos oncológicos que desaconsejan conservarlo | Puede ser necesario retirar el pezón y, según el caso, la areola, aunque su circulación sea adecuada. |
Estas son situaciones posibles, no etapas por las que necesariamente se vaya a pasar.
| Evidencia publicada | Resultado observado | Cómo interpretarlo |
|---|---|---|
| Revisión de 73 estudios que reunían 12.358 procedimientos (2016) | 5,9 % de necrosis parcial o total del pezón. | Agrupa ambas situaciones; no significa un 5,9 % de pérdidas completas. |
| Registro multicéntrico estadounidense de 1.935 mastectomías (2018) | 10 % de lesiones superficiales con recuperación completa; 4,5 % en una categoría de complicaciones que incluía necrosis y otras lesiones isquémicas que precisaban cirugía. | Distingue las lesiones superficiales recuperables de complicaciones más relevantes, pero tampoco proporciona una tasa aislada de pérdida completa. |
Son cifras de mamas intervenidas, procedentes de poblaciones seleccionadas y técnicas diferentes. No son resultados propios del centro ni permiten calcular por sí solas el riesgo de una paciente.
Referencias
Información para pacientes
Podemos crear relieve con un pequeño colgajo local o, en casos seleccionados, un injerto de parte del pezón contralateral, valorando las consecuencias en la zona donante.
Para la areola puede utilizarse micropigmentación o un injerto de piel de la ingle en casos seleccionados. Existen también prótesis externas de silicona y la opción de no hacer más procedimientos.
Habitualmente esperamos una forma y posición mamarias suficientemente estables. También consideramos los tratamientos oncológicos pendientes o completados y las preferencias de la paciente.

Información para pacientes
El lipofilling puede complementar una reconstrucción inicial o corregir posteriormente irregularidades, asimetrías y zonas con menor cobertura. En pacientes seleccionadas también puede formar parte central de una reconstrucción sin implantes.
Una corrección localizada puede resolverse en una sesión; una reconstrucción de mayor volumen puede requerir varias. No es una norma universal y se decide según el tejido disponible y el objetivo.
Esperamos la autorización del equipo oncológico y coordinamos el momento con sus tratamientos y pruebas de imagen. La reconstrucción no debe retrasar un tratamiento necesario ni interferir innecesariamente con un estudio programado.
La grasa puede mejorar el grosor y la calidad de determinados tejidos, incluso después de radioterapia, pero no revierte todos los cambios producidos por la irradiación. Puede generar necrosis grasa, quistes oleosos o calcificaciones benignas que en ocasiones requieren estudios adicionales.
Una parte de la grasa transferida puede no integrarse y formar áreas de necrosis grasa, quistes oleosos o calcificaciones. Son cambios benignos, pero a veces se perciben como un bulto o aparecen en las pruebas de imagen.
Coordinamos el momento del lipofilling con oncología y el comité de mama para reducir interferencias con tratamientos o estudios programados. Aun así, recomendamos comunicar y estudiar cualquier cambio persistente: no esperamos que la paciente distinga por sí sola una secuela reconstructiva de una posible recidiva.
La valoración suele comenzar con exploración e imagen y, si persisten dudas, puede necesitar una biopsia. Cuando el diagnóstico es claro y no produce síntomas puede bastar con observar; el dolor, la deformidad, la inflamación o la incertidumbre diagnóstica pueden justificar tratamiento.
Información para pacientes
Las reconstrucciones mayores se realizan habitualmente con anestesia general. Una reconstrucción inmediata con expansor, prótesis o dorsal ancho suele requerir algunos días de ingreso.
El recambio de expansor por prótesis y muchas cirugías secundarias pueden hacerse en hospital de día. Un DIEP requiere habitualmente alrededor de una semana de ingreso en nuestra práctica. Algunos colgajos pequeños para reconstruir el pezón pueden ser ambulatorios y realizarse con anestesia local. Todo se individualiza.
No utilizamos drenajes en todas las intervenciones. Son habituales en reconstrucciones extensas, como DIEP o dorsal ancho, y se retiran cuando la producción ha disminuido de forma adecuada, sin una fecha idéntica para todas.
Colocamos un vendaje en quirófano y, según la evolución, lo sustituimos por un sujetador postoperatorio. Después de un DIEP indicamos una faja abdominal ajustable similar a la utilizada en una abdominoplastia, habitualmente durante aproximadamente un mes.
Recomendamos dormir boca arriba. Después de un DIEP se adopta inicialmente una posición en V para reducir tensión abdominal. Los brazos se protegen durante los primeros días, sin mantener una inmovilización completa más allá de lo indicado.
Favorecemos la deambulación temprana. Los cuidados se adaptan también a la cirugía axilar asociada; una biopsia del ganglio centinela y un vaciamiento axilar no tienen la misma frecuencia ni gravedad de complicaciones.
Antes de la reconstrucción valoramos el riesgo individual de trombosis y de sangrado, teniendo en cuenta los antecedentes, el tratamiento oncológico y las características de la intervención. Utilizamos herramientas como la escala de Caprini para orientar esta valoración.
La prevención puede combinar movilización temprana, medidas de compresión y medicación anticoagulante cuando está indicada. El tratamiento y su duración se adaptan a cada paciente.
En las reconstrucciones microquirúrgicas, como el DIEP, aplicamos además un protocolo específico del equipo, ajustado a las características de la cirugía y a las posibles contraindicaciones. Antes del alta explicamos qué medicación debe mantenerse, durante cuánto tiempo y qué precauciones seguir.
La medicación al alta se adapta a la intervención, a tu evolución y a tus antecedentes. Incluye tratamiento para controlar el dolor y, cuando están indicados, otros medicamentos.
Coordinamos la pauta con los tratamientos que ya recibes, incluidos los oncológicos. Antes del alta te explicamos cómo tomar cada medicamento y durante cuánto tiempo. Si tienes dudas o molestias relacionadas con el tratamiento, contacta con el equipo antes de modificarlo.
La protección solar, la hidratación, los masajes y la silicona, cuando estén indicados, se adaptan a las cicatrices de la mama y de las zonas donantes. Ajustamos su inicio a la cicatrización y a los tratamientos oncológicos.
Los cuidados continúan hasta la maduración clínica de las cicatrices. No todas maduran al mismo tiempo, ni siquiera en una misma persona. Si aparece relieve, dureza, picor o una evolución desfavorable, valoramos tratamientos específicos.
Los cuidados se adaptan al tipo de reconstrucción, a los apósitos, a la presencia de drenajes y a la evolución de las heridas, tanto en la mama como en las zonas donantes.
Antes del alta te explicamos cómo realizar la higiene y proteger las zonas intervenidas. El equipo de enfermería realiza las curas y, junto con el equipo médico, ajusta las indicaciones durante los controles.
El momento de permitir la ducha o la inmersión en bañera, piscina o mar se valora por separado. No establecemos un plazo único para todas las reconstrucciones.
Información para pacientes
La recuperación depende de la técnica reconstructiva, de la cirugía oncológica y de la zona donante. Las intervenciones secundarias pequeñas pueden permitir una reincorporación rápida; un DIEP o un dorsal ancho necesitan una recuperación más prolongada.
Caminar se introduce pronto. Trabajo, conducción, ejercicio y cargas avanzan por etapas cuando el dolor está controlado, las heridas evolucionan bien y la paciente puede realizar movimientos de seguridad. Poder cuidarse no significa estar preparada para cuidar de otras personas.
La inflamación y la forma continúan cambiando durante meses. Los colgajos y sus zonas donantes pueden necesitar revisiones o gestos adicionales, especialmente si existe una pérdida parcial o una cicatrización desfavorable.
La reconstrucción es con frecuencia un recorrido de varias etapas. Se considera suficientemente estable cuando han finalizado los tratamientos oncológicos relevantes, ha cedido la inflamación y los tejidos permiten planificar con seguridad el siguiente paso.
La radioterapia puede dañar la piel y los tejidos blandos y aumentar las complicaciones asociadas a implantes. En ocasiones obliga a añadir tejido bien vascularizado o a transformar una reconstrucción con implante en una autóloga.
La simetrización puede realizarse al mismo tiempo o más adelante. Las revisiones y la reconstrucción de areola y pezón suelen esperar a que la forma y las cicatrices se hayan estabilizado. Con los años, el envejecimiento diferente de ambas mamas puede volver a generar asimetría.
La vuelta a la intimidad se adapta a cada persona, al tipo de reconstrucción y a su recuperación. No fijamos un plazo único: orientamos el retorno según la evolución de las heridas, el control del dolor y la comodidad al moverse.
Recomendamos retomarlas de forma progresiva, evitando presionar la mama reconstruida y las zonas donantes, y respetando las mismas limitaciones de esfuerzo indicadas para otras actividades físicas. Si aparece dolor o incomodidad, conviene detenerse y adaptar la actividad.
La adaptación a los cambios del cuerpo también tiene su propio ritmo. No es necesario apresurarse; en el equipo de Institut Ruiz Castilla podemos resolver las dudas y ajustar las recomendaciones durante los controles.
El apoyo necesario depende del tipo de reconstrucción, de las zonas donantes y de la evolución de cada paciente. Antes del alta, el equipo de Institut Ruiz Castilla te orientará sobre qué actividades puedes realizar y para cuáles conviene contar con ayuda.
Poder cuidar de ti no significa estar en condiciones de cuidar de otras personas. Si tienes niños pequeños o personas dependientes a tu cargo, recomendamos organizar apoyo durante la recuperación inicial. También conviene dejar preparadas las comidas y los objetos de uso habitual al alcance, y contar con ayuda para cargar peso o realizar tareas que exijan esfuerzo.
La duración y la intensidad de ese apoyo se ajustan durante los controles, conforme recuperas comodidad y autonomía.
La recomendación se adapta al tipo de reconstrucción, a la evolución y a los controles pendientes. Las intervenciones más complejas pueden requerir esperar más tiempo antes de viajar; por eso acordamos el momento con cada paciente durante el seguimiento.
Conviene planificar el desplazamiento con ayuda para el equipaje, evitando cargar peso, golpes y esfuerzos que excedan los permitidos durante la recuperación. También organizamos los controles necesarios para mantener la continuidad del seguimiento.
Antes de reservar un viaje, especialmente si es largo o supone alejarse del equipo que te trata, recomendamos consultarlo con nosotros.
Si deseas un embarazo, es importante planificarlo con oncología y ginecología. El momento adecuado depende de tu situación clínica y de los tratamientos recibidos o pendientes, no únicamente de la recuperación de la reconstrucción. No debes interrumpir un tratamiento oncológico por tu cuenta.
La capacidad de dar el pecho depende principalmente de la cirugía oncológica y de los demás tratamientos. Después de una mastectomía, la mama intervenida no permite amamantar, aunque se hayan conservado la areola y el pezón. La reconstrucción recupera forma y volumen, pero no restituye la función de la glándula mamaria.
Después de una cirugía conservadora, puede mantenerse cierta capacidad de producir leche, aunque la cirugía y la radioterapia pueden reducirla o impedirla. Si la otra mama no ha sido tratada, puede ser posible amamantar con ella. La compatibilidad de la medicación con la lactancia también debe revisarse con el equipo.
La reconstrucción busca recuperar la forma y el volumen de la mama y conseguir la mayor armonía posible con tu cuerpo. El aspecto estético es una parte importante del tratamiento, junto con tu comodidad y bienestar.
El punto de partida está condicionado por la cirugía oncológica y por los demás tratamientos recibidos. La cantidad y calidad de los tejidos conservados, las cicatrices, la radioterapia y la técnica reconstructiva influyen en lo que podemos conseguir. Por eso las expectativas se explican para tu caso concreto: el resultado de otra paciente no permite predecir el tuyo.
Podemos conseguir una buena semejanza entre ambas mamas, pero no garantizar que sean iguales en forma, tamaño, posición, tacto, sensibilidad o movimiento. Una reconstrucción tampoco reproduce todas las estructuras y características de la mama original.
La simetría también puede cambiar con el tiempo. Incluso cuando inicialmente ambas mamas se parecen mucho, la mama reconstruida y la no intervenida pueden responder de manera diferente al envejecimiento y a los cambios de peso. Estas diferencias pueden ser discretas o hacerse más visibles; si te preocupan, valoraremos las opciones y si compensa realizar algún tratamiento adicional.
En Institut Ruiz Castilla explicamos qué mejoras son razonables, qué diferencias pueden permanecer y qué aspectos no podemos prever con exactitud. Queremos ayudarte a decidir con expectativas claras, dando importancia a lo que más te preocupa y sin restar valor a la mejoría que puede ofrecer la reconstrucción.
Información para pacientes
Además de sangrado, infección, seroma y retrasos de cicatrización, una reconstrucción con implantes puede presentar exposición, desplazamiento, contractura capsular o requerir retirada y replanteamiento.
En reconstrucción autóloga puede existir sufrimiento vascular o pérdida parcial o total del colgajo. Una pérdida parcial no implica necesariamente perder toda la reconstrucción: según su extensión puede tratarse con curas, desbridamiento, injerto, lipofilling u otra intervención. La zona donante también puede presentar seroma, cicatrices, cambios sensitivos, dolor o debilidad; después de un DIEP existe además un riesgo de abombamiento o hernia abdominal.
Consulta ante un aumento rápido de volumen, cambios de color o temperatura, dolor creciente, enrojecimiento, fiebre, supuración, mal olor, apertura de la herida o sangrado persistente. Dificultad respiratoria, dolor torácico o desmayo requieren atención inmediata.
Ante la duda, contacta con el equipo: no esperamos que la paciente decida por sí sola si un cambio es urgente.
La frecuencia se ajusta a la técnica, la evolución, los tratamientos y las características de cada paciente. Coordinamos, cuando es posible, las visitas de enfermería, cirugía y fisioterapia para reducir desplazamientos.
Durante los primeros tres días de ingreso, enfermería realiza controles horarios de los colgajos microquirúrgicos, con un equipo médico de guardia disponible. Tras cerrar las heridas, el seguimiento de los expansores se adapta al programa de llenados. Las cicatrices se controlan hasta su maduración clínica, con frecuencia entre seis y dieciocho meses y, si es necesario, durante más tiempo. Oncología y ginecología mantienen sus propios controles mediante una historia clínica compartida.
Las molestias suelen concentrarse en los primeros días y mejorar progresivamente. La intensidad y la recuperación dependen de la técnica y de las zonas donantes. Ajustamos el tratamiento analgésico a cada paciente.
Puede aparecer dolor persistente o de características neuropáticas en la mama, la pared torácica, la axila, el brazo o el hombro, con sensaciones de quemazón, descargas o sensibilidad al roce. La cirugía axilar también influye: el vaciamiento presenta mayor riesgo que la biopsia del ganglio centinela.
Si el dolor no mejora, aumenta o interfiere con el sueño, la movilidad o la vida diaria, lo valoramos y podemos incorporar pronto a la unidad del dolor. Esta mantiene su propio seguimiento, que puede ser prolongado, y comparte la historia clínica con los demás equipos. No es necesario esperar a la siguiente revisión para consultar.
El DIEP está diseñado para preservar el músculo recto abdominal. No obstante, la disección de sus vasos puede afectar fibras musculares, nervios o estructuras de soporte, según la anatomía. Puede existir debilidad temporal o persistente, abombamiento o hernia. En casos seleccionados utilizamos malla, plicatura o ambas, sin que estas medidas eliminen completamente el riesgo.
El dorsal ancho participa en movimientos de tracción y esfuerzos con el brazo. Otros músculos pueden compensar parte de su función, pero puede quedar una reducción de fuerza o resistencia, especialmente relevante para actividades exigentes como escalada, remo o determinados deportes.
Antes de decidir, hablamos de tu trabajo, actividad física y prioridades. Las limitaciones no son idénticas para todas las personas y orientamos la rehabilitación según la técnica, la evolución y los objetivos funcionales.
Información para pacientes
El seguimiento por imagen depende del tratamiento realizado. Tras una cirugía conservadora, o cuando se mantiene la mama contralateral, se continúa el programa indicado por oncología, ginecología y radiología. Después de una mastectomía no siempre se realizan mamografías rutinarias de la mama reconstruida y el seguimiento puede apoyarse principalmente en la exploración clínica.
La historia clínica compartida permite revisar las pruebas ya realizadas y evitar duplicarlas. Ante un bulto, dolor persistente, endurecimiento, inflamación o cambio de forma podemos solicitar ecografía, mamografía diagnóstica o resonancia. Cuando existen implantes, su integridad puede requerir una vigilancia específica, distinta del seguimiento oncológico, según el tipo de implante, el tiempo y los hallazgos.
La reconstrucción no protege frente a una recidiva, pero tampoco aumenta por sí misma el riesgo de que el cáncer reaparezca. El riesgo depende fundamentalmente de las características del tumor, su extensión y los tratamientos realizados.
Una recidiva puede producir un bulto, endurecimiento, cambios persistentes de la piel, inflamación o alteraciones progresivas de la forma, pero también puede no causar inicialmente signos visibles o palpables. Por eso se mantiene el programa individual de seguimiento. Las consultas, imágenes, análisis u otras pruebas se solicitan según la situación clínica; no todas las pacientes necesitan los mismos estudios. Los cambios benignos propios de la reconstrucción también pueden requerir pruebas para diferenciarlos con seguridad.
Información para pacientes
La biopsia del ganglio centinela presenta un riesgo bajo, pero no inexistente, de linfedema. El vaciamiento axilar lo aumenta considerablemente, aunque no significa que todas las pacientes vayan a desarrollarlo. La radioterapia regional y otros factores individuales también influyen.
Consulta ante aumento de volumen del brazo, la mano, la mama o la pared torácica; sensación de pesadez o tirantez; nuevas marcas de ropa o joyas; disminución de movilidad; dolor, enrojecimiento o calor local. La detección y el tratamiento tempranos facilitan el control.
Recomendamos vigilancia y fisioterapia adaptadas a la extremidad y a la mama intervenida. Desde las primeras fases buscamos mantener una movilidad segura del hombro y evitar rigidez; movimientos, estiramientos y ejercicios progresan según la técnica, las heridas y los tratamientos asociados.
Las prendas compresivas pueden indicarse preventivamente en pacientes seleccionadas de mayor riesgo o cuando aparecen signos iniciales de linfedema. Deben estar correctamente medidas y supervisadas: no todas las pacientes las necesitan de la misma manera ni durante el mismo tiempo. Cuando el linfedema está presente, la compresión forma parte habitual de su tratamiento.
Información para pacientes
La primera consulta busca comprender qué te preocupa y diagnosticar qué puede estar causando las molestias o los cambios que observas. Escuchamos tu experiencia y valoramos qué aspectos tienen mayor repercusión en tu vida.
Revisamos los tratamientos anteriores, exploramos la reconstrucción y, cuando hace falta, completamos el estudio con pruebas. A partir de esa información explicamos qué mejoras pueden conseguirse de forma realista, qué limitaciones existen y qué supondría cada alternativa en cuanto a cirugías, recuperación y riesgos.
No siempre una nueva intervención ofrece una mejoría suficiente para justificarla. Cuando existen opciones, las comentamos contigo para que puedas decidir si deseas avanzar y si el beneficio esperado compensa el proceso.
Nuestro objetivo es ofrecer una valoración objetiva y respetuosa, sin minimizar lo que has vivido ni emitir juicios precipitados sobre tratamientos anteriores. Queremos que dispongas de información clara y confianza para decidir tus siguientes pasos.
Puede ser una opción tanto cuando existen complicaciones como cuando cambian tus preferencias. La valoramos según tu salud, los tejidos disponibles y el balance entre los beneficios esperados, los riesgos y la recuperación.
En la consulta explicamos qué supone retirar el implante y reconstruir con tejido propio, incluyendo las cicatrices y las posibles consecuencias en la zona donante. Después dedicamos el tiempo necesario a resolver tus dudas y comprender qué aspectos tienen más importancia para ti.
Una opción adecuada hace años puede no ser la que prefieras en tu momento vital actual. Revisar esa elección no significa que la decisión anterior fuera equivocada.
El equipo de Institut Ruiz Castilla te ayuda a identificar las alternativas médicamente viables y a entender sus límites. Entre ellas, la decisión se toma contigo, teniendo en cuenta tus expectativas, tus circunstancias y tu valoración personal de los riesgos y beneficios.
Desde las primeras consultas te explicamos las etapas previsibles de tu reconstrucción. Según la técnica propuesta y las características de tu caso, podemos orientar sobre el número de intervenciones y la duración aproximada del recorrido, incluyendo los periodos de recuperación entre operaciones.
Esta estimación sirve para ayudarte a organizarte, pero no es una previsión exacta. La cicatrización, los tratamientos oncológicos, los resultados de nuevas pruebas y tus propias preferencias pueden hacer que el plan se ajuste.
También diferenciamos las intervenciones necesarias para el tratamiento elegido de los procedimientos opcionales para mejorar determinados aspectos del resultado. Necesitar varias operaciones no significa necesariamente que haya ocurrido una complicación: algunas reconstrucciones se planifican por etapas desde el principio.
El equipo de Institut Ruiz Castilla revisará contigo el plan durante el seguimiento, explicando el motivo de cada propuesta, sus alternativas y qué puedes esperar del siguiente paso.
Cuando la reconstrucción está estable y las mejoras pendientes son opcionales, dedicamos una consulta a valorar si merece la pena continuar.
Explicamos qué beneficio realista podría aportar cada tratamiento, sus riesgos, la recuperación y las limitaciones que seguirían existiendo. También hablamos de la opción de mantener el resultado actual, sin realizar nuevas intervenciones.
Dentro de las alternativas médicamente adecuadas, esta valoración es personal: depende de cómo te encuentras, de tus prioridades y de lo que supone para ti afrontar otro tratamiento. Nuestro papel es informarte con claridad, resolver tus dudas y acompañarte sin presionarte para continuar ni para dar por terminado el proceso.
Finalizar esta etapa reconstructiva no implica abandonar los controles que correspondan ni cierra la puerta a consultar nuevamente si cambian tus necesidades.
Información para pacientes
El servicio de Oncología Radioterápica planifica y administra el tratamiento y proporciona las indicaciones principales para el cuidado de la piel. En Institut Ruiz Castilla coordinamos nuestras recomendaciones para que la información sea coherente y adaptada a la reconstrucción.
Suelen incluir higiene suave e hidratación con los productos indicados. La silicona, la compresión y los masajes solo se incorporan cuando la piel los tolera y el equipo los autoriza. Nuestros fisioterapeutas pueden enseñar los cuidados de las cicatrices y ayudar a mantener la movilidad.
Si aparece una complicación antes de la quimioterapia o la radioterapia, la prioridad es resolverla sin producir un retraso evitable del tratamiento del cáncer. La estrategia se acuerda con los equipos implicados y puede incluir curas más intensivas, drenaje, una nueva intervención o simplificar temporalmente la reconstrucción.
Los procedimientos estéticos o las etapas reconstructivas que puedan esperar se posponen hasta que los objetivos oncológicos lo permitan. Reordenar el proceso no significa abandonar la reconstrucción: significa situar cada tratamiento en el momento más seguro.
Cuando es seguro y razonable, intentamos conservar la reconstrucción. Según el caso, pueden utilizarse antibióticos, curas, drenaje de colecciones, limpieza quirúrgica o recambio del dispositivo.
La posibilidad de rescate depende del estado general, de la presencia de infección sistémica, de la extensión de la infección o exposición, de la calidad y vascularización de los tejidos, de los microorganismos identificados y del calendario oncológico.
En algunas situaciones retirar el implante o el expansor es la opción más segura. Esto no impide necesariamente reconstruir más adelante, una vez controlada la infección y recuperados los tejidos.
Bibliografía global de este tema clínico, sin citas junto a cada frase. Las fuentes orientan la información general; el equipo del Institut Ruiz Castilla (IRC) adapta el tratamiento y el seguimiento a cada caso.
Revisión
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Estudio clínico
Evidence based outcomes of the American Society of Breast Surgeons Nipple Sparing Mastectomy Registry.Mitchell SD, Willey SC, Beitsch P et al. · Gland surgery · 2018 · DOI: 10.21037/gs.2017.09.10
Guía o consenso
Oncoplastic Breast Consortium consensus conference on nipple-sparing mastectomy.Weber WP, Haug M, Kurzeder C et al. · Breast cancer research and treatment · 2018 · DOI: 10.1007/s10549-018-4937-1
Guía o consenso
Postmastectomy Breast Reconstruction in Patients with Non-Metastatic Breast Cancer: An Ontario Health (Cancer Care Ontario) Clinical Practice Guideline.Zhong T, Fletcher GG, Brackstone M et al. · Current oncology (Toronto, Ont.) · 2025 · DOI: 10.3390/curroncol32060357
Revisión
The oncological safety of autologous fat grafting: a systematic review and meta-analysis.Goncalves R, Mota BS, Sobreira-Lima B et al. · BMC cancer · 2022 · DOI: 10.1186/s12885-022-09485-5
Revisión
Autologous Fat Grafting (AFG): A Systematic Review to Evaluate Oncological Safety in Breast Cancer Patients.Lo Torto F, Patanè L, Abbaticchio D et al. · Journal of clinical medicine · 2024 · DOI: 10.3390/jcm13154369
Revisión
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Estudio clínico
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Revisión
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Revisión
Total Breast Reconstruction with Autologous Fat Grafting after Mastectomy: A Systematic Review.Üstün GG, Çavuşoğlu G. · Plastic and reconstructive surgery · 2026 · DOI: 10.1097/prs.0000000000012660
Guía o consenso
Evidence-Based Clinical Practice Guidelines: Reconstruction After Skin Cancer Resection; Autologous Breast Reconstruction with DIEP or Pedicled TRAM Abdominal FlapsAmerican Society of Plastic Surgeons
Información institucional
Risks and Complications of Breast ImplantsU.S. Food and Drug Administration
Información institucional
Questions and Answers about Breast Implant-Associated Anaplastic Large Cell Lymphoma (BIA-ALCL)U.S. Food and Drug Administration
Información para pacientes
Breast ReconstructionBAPRAS
Información para pacientes
Types of breast reconstructionBreast Cancer Now
Comprobación bibliográfica: 28 de septiembre de 2026. Se conservan los títulos originales de las publicaciones.